¡Buenos
días!
Siempre
he tenido una clara predilección por dos cosas que nada tienen que
ver la una con la otra: el chocolate y las bases de maquillaje en
polvo.
El
chocolate, compañero inseparable de momentos de placer, me ha
acompañado en tabletas, pasteles, batidos, siropes, hasta en
mascarillas y exfoliantes. Un verdadero ejemplo de la transmutación
de la materia ;)
El
maquillaje en polvo...bueno...sólo en polvo. Pero no le pido más.
En realidad, sí. Le pido que sea sedoso, duradero, cobertura media
para que me dé aspecto buena cara, que no me marque los poros, que
se funda con mi piel, que no la deshidrate.
Pues
hace unos meses di con algo maravilloso que tenía algo de mis dos
predilecciones, maquillaje en polvo con cacao entre sus ingredientes.
Y con un fabuloso olor a chocolate.
