El 14 de octubre de 2015 un mono comenzó una aventura. No tan grande como la de Sun Wukong, pero muy satisfactoria. Fue precisamente hace un año cuando este blog vio la luz, y semana tras semana, empezó a tomar forma. Todo empezó como tantas bitácoras de belleza, por la afición a leer las publicaciones de las compañeras y las ganas de compartir las tuyas propias. Poca originalidad a la vista, mucha inexperiencia mía y más aprendizaje, que me ha dado muchas alegrías, como os decía al principio.
Alegría al interactuar con otras blogueras, que poco a poco se van convirtiendo en parte de tu vida, y me atrevería a llamar, aunque virtualmente aún, amig@s. Más regocijo si cabe al leer comentarios de los lectores que han puesto los ojos en el mono Gretel. Las publicaciones habrán llegado a ellos, pero cada visita y cada comentario llega muy dentro de mí, directamente a la parte del alma donde guardo las ilusiones. Y antes de que termine de ponerme ñoña, sólo os quería decir a tod@s:
MUCHAS GRACIAS POR ESTAR AHÍ.






