miércoles, 11 de noviembre de 2015

10 Hábitos que me hacen feliz en otoño/invierno.

¡Buenos días!

Gretel es un mono muy afortunado. Entre tantas personas que se quejan de vivir "instaladas en la rutina", este macaco sin cola disfruta de sus rutinas como loco, las ansía y se siente complacido cuando llegan sus favoritas. Le gusta que sus hábitos marquen las estaciones, y que cambien con ellas. Se siente mejor y más feliz cuando las sigue. Vamos, que es un animal de costumbres, y quiere compartir esas costumbres con vosotr@s por si os son de ayuda.





1. MADRUGAR.
Sí, suena terrible eso de levantarse temprano. Era la palabra a la que más miedo le tenía cuando era pequeña, pero crecí y las cosas cambiaron. Procuro madrugar hasta en los días festivos, es mi mejor forma de aprovechar el día. Me parece mágica la luz de primera hora de la mañana, el olor del rocío en las ventanas o en las hojas de las plantas. Todo rezuma ilusión por el día que comienza, y es maravilloso ver cómo empieza el barullo de la ciudad ante tus ojos. Es ver una auténtica transformación.
Amanecer en la bahía de Almería. Lujo y espectáculo.


2. DESAYUNAR LEYENDO BLOGS DE BELLEZA.


Desayuno a medio preparar y pc esperando a ser abierto para leer mis páginas favoritas. 


Me gusta empezar el día sin oír hablar de guerras, desastres y secuestros. Lo siento, suena egoísta pero estoy en una época de mi vida que por diversas razones necesito estar tranquila. ¿Y qué mejor forma de empezar la jornada que leyendo cosas hermosas, que te interesan y tan diferentes de a lo que vas a dedicar el resto del día? Adoro tomarme mi zumo, café y tostadas con vuestras experiencias y novedades, llevo muchos años así y así seguiré. Nunca cambiaré (olé la canción de Alaska).

3. MI RUTINA DE BELLEZA MATINAL.

La disfruto más que la de la noche, porque me recarga las pilas para comenzar el día, y estoy más atenta a ella. Me llena de energía limpiar mi piel, acondicionarla e hidratarla. Al fin y al cabo son muchas las horas que tiene el día hasta llegar a la noche, donde volvemos a prestar atención a nuestra piel. Más me vale que los cuidados a primera hora sean efectivos, aunque sin perder agilidad, que el tiempo vuela.

Algunos integrantes de mis rutinas de belleza, juntos y revueltos.

4. CUMPLIR OBJETIVOS.

Es de lo más satisfactorio. Actuar con diligencia es algo que me hace muy feliz, la pereza siempre me acaba pasando factura, pero nunca me recompensa. No hay nada mejor que "irte con la satisfacción del deber cumplido" Además, noto como la actividad intelectual no me frena físicamente, sino que me incita a poner en movimiento mi cuerpo.

5. ALIMENTACIÓN SANA.

La alimentación nos condiciona. Realmente creo en aquel refrán somos lo que comemos. Nuestros hábitos alimenticios influyen muchísimo en nuestro estado de ánimo, belleza de nuestra piel, pelo, uñas, y lo más importante, en nuestra salud. Mucha agua, frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, lácteos, pescado y carnes magras son la base de mi dieta, que procuro que sea lo más variada posible. En invierno nunca falta un buen puchero, cremas y caldos. Siempre consumo aceite de oliva, pero yo soy mediterránea, así que entiendo que en otros lugares donde el frío u otras condiciones imperen, necesiten un mayor aporte calórico y usen (espero que con moderación) mantequillas o similares.
Cerezas riquísimas que me trajo una amiga la temporada pasada del Jerte. ¡Gracias Carmen!


6 .HACER DEPORTE.

Yo solía ser una niña que no soportaba la Educación Física, la odiaba. Quizás los profesores nunca supieron llegar a mí, quizás era mi propia soberbia la que me impedía "aprender", pero hoy en día, me he tragado todas mis palabras. El deporte es algo que me ayuda muchísimo a sentirme mejor, me levanta el ánimo (y lo que no es el ánimo :p) y me hace derrochar energía. Respeto mucho mi cuerpo y sé que ejercitándolo lo tendré en mejores condiciones por más tiempo. Cuando es posible practicarlo al aire libre, mi felicidad es plena. Aunque un ginmasio a mano siempre es una buena opción, tanto como si se quiere conocer gente, como si quieres desconectar de todos y todo. Además, huyo de los gimnasios pijos con spa y sólo para señoritas. Me gustan los gimnasios con solera, desconchadas las paredes, máquinas y sacos de boxeo. Wild side :p.

Nada de Spas y luces tenues a la hora del deporte, ¡vivan las pesas y gruñidos de toda la vida!

7 .MERENDAR.

La merienda y el desayuno son comidas que rara vez me salto, y que me hacen especial ilusión. Y en las que más homenajes me doy. La merienda me ayuda a calmar el hambre voraz que me entra por las tardes, impidiendo que llegue a la cena dispuesta a comerme un jabalí. Normalmente con fruta, unas tostadas con aceite y jamón, o avena con yogur, soy feliz. Pero si cae algún dulce...¡no seré la que diga que no!
Arándanos azules y levadura de cerveza, combinación deliciosa y sana para la vista, concentración y piel.

8. DUCHAS DE AGUA CALIENTE.

Malísimas para la circulación, una delicia para la relajación. Aunque las venitas de mis piernas no me lo vayan a agradecer nunca, me encanta la sensación de estar envuelta en vapor y el agua caliente cayéndo sobre mis hombros. Además, me tentáis constantemente enseñando productos deliciosos para la ducha en vuestros blogs Estaría horas así si mi calentador no fuese tan pequeño. Sin embargo, los baños no me gustan demasiado. Una mujer metida en una bañera a tope es la perfecta imagen de cualquier peli de miedo, o el final de las famosas estresadas por su lujosa vida.

9. LLAMAR POR TELÉFONO/SKYPE A MIS SERES QUERIDOS.

Salvo este mes de noviembre, yo vivo sola, y a una distancia considerable  de mis seres queridos. Dedicar todas las noches unos minutos a hablar por teléfono, gastarnos bromas, aconsejarnos y saber que seguimos bien me ayuda mucho a seguir adelante. Poder compartir unas palabras relaja mis preocupaciones y me ayuda a dormir mejor.

10. ACOSTARME (relativamente) PRONTO.

No hace mucho se puso de moda en Internet la historieta de que las personas inteligentes se acuestan tarde/viven de noche/no desperdician su valioso tiempo de sabios durmiendo. Peeeero, y aunque admiro muchísimo a las personas que quieren o tienen que trabajar de noche, hay que tener en cuenta que la cantidad, capacidad y calidad de nuestro descanso nos condiciona tanto o más que la alimentación. ¿Sabíais que una de las torturas más antiguas era impedir que la persona pudiera dormir? No me extraña, ya que de la calidad de nuestro descanso dependen cosas como:

a) La regeneración de nuestras células. Muy resumido, una hormona (llamada eritropoyetina) estimula la producción de glóbulos rojos, oxigenando nuestro organismo.

b) Gracias a otras hormonas que producimos durante el sueño (testosterona, hormona del crecimiento) nos aseguramos, dicho por encima, un sistema inmunológico fuerte, energía, y nos evita acumular tejido adiposo, los niños crecen y los mayores refuerzan huesos y tejidos.
 Es decir, sí, has leído bien, ¡dormir bien ayuda a no engordar y a no enfermar!

c) No creo que sea muy inteligente "desarmar" nuestro reloj biológico. Al caer la noche, empezamos a producir melatonina y serotonina, que nos pome somnolientos. Por tanto, nuestra atención es probable que disminuya a partir de ciertas horas.

 Como experiencia personal diré que si bien es cierto que cuando me quedo despierta hasta tarde mi mente bulle, intriga e imagina a gran velocidad, pero dichos pensamientos no suelen ser ni productivos ni buenos ni positivos.Mi cabeza a las 3 de la mañana tiene instintos criminales.  Y al final soy más feliz yéndome a la cama a una hora prudente. Ojo, La cosa cambia (y mucho) en mis rutinas de verano, donde la noche rinde homenaje a Shakespeare, y los sueños se hacen realidad.



¿Quien no iría corriendo a echarse encima de esta cama de ZARA HOME? 

Y respecto a ese tipo de estudios que sacan de vez en cuando, en el mismo lugar vi uno que relacionaba inteligencia con alcoholismo...Lo siento mucho por los profesores de extravagantes universidades anglosajonas/americanas, pero yo soy más de aquella que piensa que la virtud y la razón consisten en dominar y encauzar las pasiones de apetencias, iras y corajes. Qué se le va a hacer, si soy de las que se acuerdan de que pasión viene de padecer, si a mí una vez me dijo Cicerón que toda pasión es un movimiento del espíritu que carece de razón o que la desobedece. Y yo le creí. Allá los bárbaros que niegan a Grecia, que se esconden de Roma.
Quizás no dirían lo mismo si hubiesen visto de primera mano a un familiar o amigo afectado por el alcoholismo, o con grandes dificultades para conciliar el sueño o graves trastornos del mismo. Son enfermedades muy reales y muy dolorosas. Deberían tener más cuidado en el modo en que se divulgan determinados datos, ya que no faltaron personas que se jactaron alegremente de lo "listas" que eran por estar destrozándose el hígado desde edades muy tempranas.


Hasta aquí un poquito de las rutinas que me han funcionado, y que intento no romper, y que creo que merece la pena compartir.
¿Cuáles son las vuestras? ¿Cómo os relajáis/ preparáis/ afrontáis el día a día corto y frío del invierno?
¡Me encantaría saberlas!

Un abrazo,
el mono Gretel.
















15 comentarios:

  1. Yo no puedo con lo de madrugar porque duermo fatal y madrugo mucho cuando trabajo asi que en mis dias de fiesta reconozco que uno de mis placeres favoritos es holgazanear....

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    1. Yo es que no paro quieta, ni siquiera cuando estoy bien a gusto! Es llegar la mañana y dar saltos. Bss!

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  2. Menos la de madrugar, que últimamente me cuesta más, y eso que no soy dormilona, me apunto a las otras 9. A la de madrugar, cuando mi cuerpo serrano le apetezca, que va a rachas.
    Besos!

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    1. Hay que hacer caso a lo que pide el cuerpo entonces! Bss!!!

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Me gustan tus rutinas, algunas las sigo y otras lo intento jejeje.
    Me encanta madrugar, desayunar viendo vuestros blogs aunque reconozco que solo me tomo un cafe ;P, con la rutina facial tengo mis altos y mis bajos (todavía no se por que, hay veces que me cuesta....) y también tengo un problemilla con el deporte, va por rachas también y me cuesta ir, paso temporadas sin ir, y la verdad es que mi cuerpo me lo está pidiendo a gritos jajajaaja y tengo ganas de ir pero no se porque algo invisible me ata al sofa, llamemoslo vangancia....no tengo excusa (se aceptan consejos jejejeje) y en el resto de rutinas son iguales a las que yo tengo.
    Besitos

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    1. La verdad es que quien lea esto va a pensar que llevo una vida aburridísima ajajaja. Yo es que me levanto con un hambre que devoro, así sean las 6 de la mañana. Si te da tiempo, yo haría deporte a primera hora, así no se van acumulando las excusas durante el día para no ir. Con el frío me cuesta mucho salir de casa, pero luego me alegro una barbaridad. Besoss!!

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  4. Me han gustado mucho las rutinas. A mí también me gusta mucho leer los blogs en cuanto me levanto, me gusta madrugar y, a la vez, me encanta dormir jajaja. También me gusta mucho la de ducharse con agua caliente (sobre todo si acabo de llegar de la calle y hacía mucho frío). La que me cuesta más trabajo cumplir es la de hacer deporte, antes hacía ejercicio en casa todos los días, pero como ahora vivo en un sitio muy pequeño tengo miedo a tirar cualquier cosa!
    Besos!!

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    1. Eso me pasa en mi apartameto, aprovecha las poquitas horas de sol si puedes para hacer algo fuera. Aunque con el clima tan duro de esa isla...un besico!

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  5. Pues no eres la única a quien le gustan las rutinas, hay a personas a quienes les espantan pero de todo tiene que haber y a mi me encantan!!!! soy rutinaria y con mayúsculas, coincido en algunas contigo en lo de madrugar por ejemplo, en lo de hacer deporte nada, y tampoco voy a justificarme por no hacer una cosa que en la vida me ha gustado, no me gusta y punto... y no creo que sea bueno hacer algo que no te gusta porque los demás lo digan!!!! así que no lo hecho nunca!!!!


    Besos

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    1. Yo tb odiaba el deporte, hasta que lo adapté a mí. Pero si no te llama, pues no nada! Besos!!

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  6. Genial el post, yo para el deporte soy super vaga!!besos

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  7. Uf, no coincidimos en casi ninguna, aunque adoro las duchas de agua caliente todo el año (incluso en verano), es verdad que en invierno se difrutan más, no dan ganas de salir de la bañera! Pero madrugar y acostarme pronto eso sí que no lo llevo bien, estoy acostumbrada a acostarme a las 2 de la mañana y ahora intento seguir un horario normal, me cuesta horrores :P
    Un beso!

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    1. Yo hasta que me fui a vivir sola, no sabía lo que era acostarme medianamente pronto. Ni me interesaba. Luego lo probé y ahora lo veo como una liberación! Ajaja, besos!

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